AUTOSCORING
Lunes, Junio 16th, 2008
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REGLAS FUNDAMENTALES DE CIRCULACIÓN
Desde la maniobra más sencilla hasta la que entraña más riesgo, es preciso seguir unas reglas básicas para garantizar una circulación más segura, a saber observar, advertir y ejecutar.
ADELANTAMIENTOS
La maniobra de adelantamiento es una de las más peligrosas por lo que debe extremar las medidas de seguridad antes de realizar las mismas. Aunque cada vez son más las vías con varios carriles de circulación en un mismo sentido, se tienen que mantener las mismas precauciones. La maniobra en sí habra de realizarse con rapidez, pero sin brusquedad, y con suficiente reserva de aceleración, adaptando el régimen de marchas a la misma. Siempre habrá de efectuarse en los tramos permitidos y con visibilidad suficiente.
Distancias. Mantenga siempre una distancia adecuada respecto del vehículo que se pretende adelantar, ni muy cerca ya que un frenazo brusco podría originar un alcance trasero, ni muy lejos ya que la maniobra requeriría más tiempo del necesario.
Velocidad. Antes que nada debemos observar los límites genéricos de la vía por la que circulamos, de forma que incurramos en una infracción por sobrepasar los mismos. En este apartado es necesario tener en cuenta no sólo la propia velocidad, pero sobre todo la velocidad del vehículo que se pretende adelantar. Si restamos ambas velocidades, obtendremos la velocidad real. Tratándose de vías de doble circulación observaremos si existe algún vehículo de frente en cuyo caso la distancia que separa a éste y al que al que adelanta disminuye a una velocidad que es la suma de la de ambos.
Observar previamente. Cuando hemos decidido realizar la maniobra debemos observar nuestro entorno, con la ayuda de los espejos retrovisores, de forma que podamos realizarla sin peligro alguno, ya que pueden circular vehículos detrás nuestro que hayan decidido hacerlo con anterioridad y se encuentren realizando ya la maniobra, o circulen vehículos en sentido contrario que no permitan realizar la misma.
Señalizar. Es necesario informar al resto de los conductores de nuestra intención de maniobra, por lo que utilizaremos los indicadores de dirección, y en algunas ocasiones podremos realizar ráfagas cortas. Debemos fijarnos bien de que el vehículo que nos precede no tiene intención alguna de realizar algún desplazamiento lateral a su vez o realizar un cambio de dirección, ya que podríamos incurrir en un accidente.
Regresar a la posición en la vía. Una vez hemos rebasado el vehículo debemos regresar a nuestra posición inicial, pero antes habrá que comprobar que se puede hacer con seguridad, utilizando para ello el espejo retrovisor y haciéndolo gradualmente, comprobando que existe espacio suficiente respecto del vehículo adelantado.
Los demás vehículos deberán facilitar la maniobra, no aumentando la maniobra o incluso disminuyéndola si la situación presenta algún riesgo de colisión, o realizando un desplazamiento lateral ocupando para ello si fuera necesario el arcén.
Observar nuestro entorno: nuestro vehículo está equipado de una serie de elementos que nos permiten observar la situación antes de realizar cualquier maniobra y que tenemos que utilizar. Estos elementos son los espejos retrovisores, los laterales y el interior, por lo que antes de realizar cualquier maniobra debemos observar a través de los mismos la situación de la circulación, con el objeto de proceder a realizar la maniobra con total seguridad y sin obstaculizar al resto de los demás usuarios de la vía.
Advertir la maniobra. La maniobra que pretendemos realizar debemos de indicarla con suficiente antelación y utilizando los indicadores de dirección, si vamos a proceder a efectuar un cambio de dirección, u un aparcamiento, o en su caso señalizándolo con el brazo.
Ejecutar la maniobra. La maniobra debe de ser precisa, sin vacilaciones y siempre sin obstaculizar, ni poner en peligro al resto de los usuarios, obligándoles a cambios de dirección o frenazos bruscos.
Más que analizar cuantos auxilios tiene como servicio o que límite de kilómetros tiene el romolque, en las pólizas de seguros de automotores hay que ver otros puntos, como es la cláusula de destrucción total, que es de verdad importante a la hora de un siniestro.
En el mercado actual existen dos cláusulas diferentes para lo que es la destrucción total, comunmente llamadas la cláusula del 20% y la cláusula del 80%. Si bien en un principio parecen similares, existe una gran diferencia:
La cláusla del 80% es la cláusula de destrucción total que contempla el valor de la reparación (se considera destrucción total cuando el costo de la reparación del vehículo en caso de siniestro supera el 80% del valor del vehículo) en cambio la otra contempla el valor de los restos (se considera destrucción total cuando en caso de siniestro los restos del vehículo no superan el 20% de su valor de plaza).
Es muy común ver siniestros producidos en rutas o autopistas, donde en muchos casos por no respestar las distancias de frenado de acuerdo a la velocidad se producen choques en cadena. En ese caso, cuando tenemos un golde de frente siempre somos responsables y de hecho no hay a quien reclamar… es por eso la importancia tener contratada dicha cláusula (al 80% del valor de reparacion o de destruccion total garantizada, así llamada también).
Vamos a un ejemplo:
Con un vehículo de $ 40.000 chocamos al auto de adelante por una frenada imprevista no pudiendo evitarlo:
Tendríamos un alto valor de reparación tanto por el gran valor de los repuestos (muchos electrónicos) más mano de obra especializada (actualmente no cualquier tallerista de barrio puede realizar determinado trabajos).
En el caso de la cláusula común es imposible demostrar que el vehículo chocado cueste menos de $ 8.000 (20%) ya que el resto del vehículo está bueno para vender como repuestos.
En cambio, la reparación de esa magnitud seguramente seguramente supera los $ 30.000 quedando encuadrado perfectamante en la cláusula del 80% (y si costara un poco menos también la compañia lo daría como destrucción total para no tener conflicto en caso de un juicio).
Por lo tanto una recomendación importante: SIEMPRE QUE CONTRATES UNA PÓLIZA DE SEGUROS PARA AUTOS RECLAMÁ LA CLAUSULA DE DESTRUCCIÓN TOTAL AL 80% DEL VALOR DE REPARACIÓN.
Hasta la próxima con más recomendaciones…
Algunas técnicas de venta de seguros muy particulares:

Hay que tener presente la importancia de este rubro dado que en la actualidad lo estan solicitando muchísimas de las empresas que contratan servicio u obras.
Hace unos años este seguro era requerido solamente en grande empresas para obras importantes, pero ahora muchas PyMES también los están solicitando.
Las garantías comunmente exigidas son:
Así que si Ud. es un pequeño proveedor y le solicitan una póliza de caución, no se asuste, ya que es algo común y ud. también puede ofrecerlo.

Este es el primer post en Seguros10. Pretendemos hacer de este Blog un espacio donde se puedan volcar conceptos sobre la actividad aseguradora pero tratando de ser útil a los usuarios de seguros en Argentina, aclarar dudas, intercambiar experiencias y sobre todo ayudar. Sabemos que muchas veces la “letra chica” le ha jugado una mala pasada a más de uno, así que intentaremos darle herramientas para que pueda decidir mejor al momento de la contratación de un seguro.
En el nombre Seguros10 buscamos mezclar la palabra clave que nos asocia y juntarlo con el #10, sin dudas el número más representativo para los argentinos en todo sentido.
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